lunes, 18 de febrero de 2013

¿Progresismo y cultura?: "Vade retro Maribel Verdú"

Una vez más, a cuenta de la entrega de los Premios Goya, algunos representantes de la industria cinematográfica reciben críticas por sus comentarios políticos. En distintos foros, se les afea la conducta, destacando las contradicciones de personas que han alcanzado cierta fortuna a través de su éxito profesional y que, a pesar de ello, siguen defendiendo intereses de una clase trabajadora a la que, según sus críticos, no pertenecen.

Estos guardianes de pestilentes esencias acusan a personajes como Javier Bardem –víctima habitual del pimpampum patrio- o, ahora, Maribel Verdú o Candela Peña de demagogos, “progres de salón”, de izquierdismo impostado.


Progresista y perteneciente al gremio de la cultura o, simplemente, culto: Dos características que, combinadas para definir a una persona, la convierten en objetivo fácil para el dedo acusador que pulsa la tecla “intro” tras escribir un tuit difamatorio, escupitera en la que vierten sus oprobios bocas que se crispan ante el ejercicio ajeno de las libertades.

Y da igual que alguno de estos “progres culturetas de la ceja” sean orgullosos puntales de la llamada marca España más allá de nuestras fronteras. O que, en otras latitudes, el progreso y la cultura que representan sean características asociadas a la civilización, al desarrollo, al bienestar común. Ya se sabe que “Spain is different”, lema turístico del franquismo que, como tantas cosas de ese aciago período histórico, aún se mantiene vivo. Exotismo carpetovetónico que, a buen seguro, será muy apreciado por los futuros visitantes del complejo Eurovegas.

En fin, concluyo. Como creo que la mejor respuesta a estos defensores de la idiotez la dio Joan Manuel Serrat en una entrevista realizada en el programa de Julia Otero, prefiero callar y ceder la palabra a ese viejo “progre” que tanto ha hecho por la cultura y las libertades en éste y otros países. Os recomiendo escuchar su contestación a la pregunta de un televidente a partir del minuto 25:35 de este vídeo. Poco más se puede añadir.


4 comentarios:

  1. Soy de clase media alta y he residido 30 años en una localidad del noroeste de Madrid con alta renta per cápita. Allí, cuando tenía la veintena, me afilié a IU. Creía que mis ideas podían buscar una forma de "presencia" social mediante su difusión por este medio. Luego me borré, pero eso es otro tema. Recuerdo cómo miembros de IU de pueblos del sur de Madrid nos criticaban por tener dinero y estar afiliados a IU. Me parecía surrealista. Yo decía que quizás tenía más mérito el darse cuenta de las cosas y que quizás otras personas solo hagan que quejarse. Y con quejarse no basta. Y con ponerse unas converse para ir al trabajo no basta. Y con decir Cospedal es muy mala no vale.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, cuyas conclusiones comparto 100%

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  2. ¿Cómo está, Sr. Martínez? De acuerdo con esa apreciación de la crítica fácil, muy de acuerdo, pero no puedo ignorar que la gala me pareció, además de sosa y aburridísima, algo descafeinada definiendo la realidad. Parece que, por comentarios de Tristán Ulloa, había ciertos condicionantes a expresarse con total libertad. Dicho esto, es fácil entender que me alegrara mucho por las intervenciones de Candela Peña y Maribel Verdú, de hecho Twitter fue testigo de mis alabanzas inmediatas, pero no puedo evitar sentir una cierta decepción con ver que esos alegatos son tan fácilmente cuestionables, http://t.co/n8RAl1as (Maribel) http://t.co/nSQzQE6P (o Candela) Me hubiese gustado mucho más más intervenciones y con mayor capacidad de cuestionar de forma mucho más contundente la realidad tan despreciable que nos ofrecen a diario. Un abrazo, querido.

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    1. Gracias Iñaki. Como siempre, tus comentarios enriquecen, como el avecrem :-)

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