lunes, 9 de julio de 2012

La influencia del invididuo anónimo en red


Cuando puse en marcha esta bitácora –más para poner en orden mi cabeza que para otra cosa- no pensé que me fuera a dar tantas satisfacciones. La última, la sorpresa mayúscula al enterarme de que una de las entradas fue utilizada como ejemplo en una Jornada de Comunicación en Redes Sociales, celebrada en el Congreso de los Diputados, que contó con la asistencia de 62 senadores y diputados. Las presentaciones corrieron a cargo de Juan Zafra y Antonio Gutiérrez-Rubí.

El texto se utilizó para mostrar que cualquier soporte informativo es susceptible de convertirse en relevante y que las redes ofrecen extraordinarias posibilidades para realizar acciones positivas de comunicación si se emplean los códigos adecuados. Siempre a partir de unos conceptos básicos, pero muy importantes: transparencia, conversación y colaboración.

Más allá de esa anécdota, que menciono por lo que tiene de ilustración sobre la capacidad de influencia del individuo anónimo en red, debo confesar que durante estas semanas me he divertido mucho hablando y escuchando, compartiendo y recibiendo. Y eso ha sido posible gracias a vuestra participación activa.

Por ello, es de justicia daros las gracias a los que habéis tenido la gentileza de leer, comentar y compartir en las redes sociales lo que aquí se ha escrito.

Nos vemos a la vuelta de las vacaciones, sed felices.

Rostro en un muro. Foto: Juan Pablo Martínez Pradales

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