lunes, 4 de junio de 2012

El futuro del periodismo y el periodismo del futuro


Hoy este blog tiene el privilegio de contar con la presencia de Julio Cerezo, un clásico del mundo de la comunicación corporativa en España. Además de una gran admiración profesional desde sus tiempos en Retevisión y los míos en eresMas, me une a Julio una sólida amistad fraguada durante años de reflexiones y risas compartidas frente a una copa de vino. En mi caso, y para su estupor, ante un vaso de refresco.

El caso es que Julio presenta mañana, en la Escuela de Organización Industrial de Madrid, la nueva entrega de sus ya clásicos Cuadernos de Comunicación Evoca. Esta serie se ha convertido en imprescindible para todos aquellos que queremos entender hacia dónde va esto que se ha dado en llamar la Sociedad de la Información y del Conocimiento. 

Si no lo habéis hecho ya, os invito a visitar la web de Evoca Imagen para descargaros los Cuadernos. Me agradeceréis la recomendación.

Y ahora sí, cedo la palabra a mi amigo y maestro Julio Cerezo, que ha tenido la amabilidad de redactar para nosotros un texto a modo de introducción del nuevo Cuaderno de Comunicación Evoca dedicado al Futuro del Periodismo:

Cuando pensamos en dedicar el número 7 de los Cuadernos de Comunicación Evoca al futuro del periodismo dudamos en escribir el título entre interrogantes, dada la cantidad de artículos, análisis, informes, entradas de blogs o tuits publicados en los últimos meses sobre la crisis que afecta a los medios de comunicación, el pesimismo por la profesión y los augurios sobre  su desaparición tal y como lo conocemos hoy.


Pero la realidad es que el periodismo vive en una paradoja. Es cierto que hasta ahora los medios de comunicación no se habían encontrado en una situación económica tan crítica y deficitaria que se ha llevado por delante más de 6.000 puestos de trabajo de periodistas solo  en España en los tres últimos años, y con ERE’s en curso en varios grupos de comunicación; pero tampoco la información había sido un bien tan abundante ni se había consumido en tanta cantidad y por tanta gente. Un ejemplo de esa dualidad es el hecho de que un medio como El País, afectado por un nuevo expediente de regulación de empleo, acaba de superar el millón y medio de seguidores en Twitter. El futuro no llegará dentro de una década; ya está aquí, aunque solo veamos el negro del túnel de la crisis.

Hace tres años la realidad del periodismo se dibujaba básicamente con los mismos ingredientes que hoy: desintermediación, pérdida de credibilidad, desplome de los ingresos publicitarios, descenso de la difusión de las ediciones en papel; pero en estos tres años han aparecido nuevos elementos que están perfilando el periodismo del futuro: La importancia creciente de la marca del periodista, una nueva generación de medios digitales,  la influencia de las redes sociales en el consumo de contenidos a través de dispositivos móviles, nuevos lenguajes y nuevos tipos de periodismo, ya sea a través del cine documental o de los comics

Tal vez, la única constante en la radiografía del periodismo en este periodo es que los modelos de negocio para afrontar la nueva realidad siguen sin funcionar y los directivos no son capaces de encontrar el camino que devuelva a sus medios a la rentabilidad económica.  Pero el futuro de los medios actuales y del periodismo no han de correr en paralelo.

El séptimo Cuaderno de Comunicación analiza los elementos propios de la profesión y cómo afecta el desmoronamiento del sistema actual de medios, en un momento en el que otros individuos y grupos disputan a los periodistas su capacidad de contar e interpretar la realidad.  “Sin una rigurosa cultura de investigación, de explicación, de contar bien las historias, de presionar al poder, de mantener la independencia, no hay periodismo”, aseguraba hace unos días, David Remnick, director de The New Yorker, en una entrevista para El País. El periodismo tiene futuro y el futuro ya está aquí.

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